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La fórmula del éxito: batalla perdida del feminismo contra la industria musical

by January 15, 2017

     En el ensayo de “Casandra y Los Soberanos: El lenguaje machista en el arte” expusimos cómo todavía, a pesar de las campañas sobre la no violencia contra la mujer en los medios masivos de comunicación, se siguen teniendo las mismas concepciones machistas y, peor aún, son premiadas en los eventos más importantes del país. De igual manera, se pudo observar que detrás de un tambor se esconde “el ritmo como base de la felicidad” en muchas de las y los quisqueyanos… ¡Sígueme y te sigo mami, pa’ la rumba e’ que nos vamos! ♪♫
     Además de los instrumentos de percusión y la velocidad en que estén estructuradas las canciones, existe otro factor que induce al consumo masivo de las mismas:

Es épico: La divina comedia c@ntada por Canserbero

by July 19, 2015
A la memoria de Tyrone Gonzales, que en paz descanse...

     En su obra "La divina comedia", Dante Alighieri hace un relato de cuando desciende al infierno, donde las almas sufren toda una eternidad..."Hasta que ya no escuché ná' más que un profundo silencio; varios segundos de calma mi alma al lado de mi cuerpo♪♫". Allí pasa por 8 círculos acompañado de Virgilio (autor de La Eneída)..."recuerdo que fui golpeado y trasladado a uno de los círculos con un montón de gente" ♪♫. 

Sigue en ascenso y llega al purgatorio, un lugar donde las almas en pena pueden redimir sus faltas en la tierra de acuerdo a sus pecados (orgullo, envidia, pereza, avaricia, derroche, gula y lujuria). Viendo todo lo que allí ocurre, para poder eximir sus faltas, iba preguntando a cada persona que sufría lo que había hecho en la tierra "Personas que lucían buenas en el mundo como el Che Guevara incluso, como Juan Pablo II. Presuntos Dalai Lama calcina'os con Mao; los difuntos Stephany Mcconell y Beethoven juntos♪♫♪"… Sumergido en la angustia reflejada por todos los gritos y lamentos que escucha a su alrededor continúa diciendo “Son demasiadas dudas, pensamientos vagos ¿Gente buena en el infierno o es que en algo fueron malos? Por algo están aquí, aunque no lo acepten. Debo hallar ahora una manera de huir de la muerte ♪♫”
     Ahí es cuando vemos cómo la necesidad pasa a ser la madre de la creatividad, Canserbero, quien ahora hace el papel de Dante, debe salir del infierno y no se le ocurre otra cosa más que llamar al Diablo con tono desafiante recordando el cuento popular VenezolanoFlorentino y el Diablo”… “Vociferé durante meses que podía con el jefe recitando versos entre fuego y heces, hasta que un día apareció un viejo con traje que me dijo pierde y me llevo a tu padre de homenaje ♪♫”
     Desde ahí en adelante se desenlaza la batalla más épica en la historia del rap en español. Si, más que aquella donde El B se encuentra con Hadrián en México pues aquí se trata de la vida puesta en juego del mismo Canserbero. Algunos de los versos van de la siguiente manera… 

Diablo: Eres muy peculiar y mi deber es explicar 
que no puedes ganar porque yo lo sé todo. 
Domino los idiomas, los modos, la historia 
Incluso se los más recónditos miedos de tu memoria. 

Canserbero: Debo aclarar que hay un factor clave que olvidas 
los miedos se van en el momento en que pierdes la vida. 
Se dice que el amor masacra tus insultos, 
pero yo te mataré con más odio para ser justo. 

Diablo: A mi tú no me engañas mediocre adversario 
Cómo hablar de odio si tu brazo grita lo contrario 
Tú le has mentido a todos tus seguidores 
con múltiples contradicciones en muchas de tus canciones. 

Canserbero: No entiendes nada a los humanos; 
yo sueño con amor porque sé que en el fondo nosotros amamos. 
Si canto rap y es para desahogar por dentro 
como cuando Cristo echo a los comerciantes de su templo.

     La batalla sigue con más versos pero la canción no explica quién termina ganando. En este punto es donde debemos recordar la leyenda de "Florentino y el diablo". Florentino desafió al diablo a un duelo improvisando coplas pero tal era el nivel de ambos contrincantes que ninguno cedía, como aparece en el relato de Canserbero… De esta forma a Canserbero no le quedó más que utilizar el mismo recurso que usó Florentino en aquella ocasión, seguir batallando hasta que saliera el sol y pudiera hacer que el Diablo se retire, quedando como máximo ganador. Victoria que se nota al escuchar de nuevo los latidos del corazón de Canserbero al final de la canción.

En mi opinión esta es una canción en la que vamos a encontrar nuevos elementos cada vez que la escuchemos. Sobretodo aquellos que tienen que ver con la mitología griega, cuestión que raperos como Sharif también abordan en sus canciones. Demostrando así no solo el dominio de la escritura, sino también otras formas de llegar al conocimiento.


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No importa lo que cantes: El sonido de la lata

by May 13, 2015
     

     Hace unos meses salió el estreno de “El sonido de la lata” del “Principe Baru”. En dicho video se puede apreciar una selva, siendo el cantante un cacique de la tribu que allí habitaba. A pesar de que muchas personas dicen que el dembow no tiene nada qué aportar al país, yo creo que dentro de esta canción hay mucho que encontrar, comenzando con la frase que grita a la mitad de la misma… ¡Mis indios se escuchan de lejos!

     En el anterior ensayo de No importa lo que cantes, hablamos de cómo el tambor utilizado por los taínos sigue vibrando y reuniendo a nuestro pueblo, conformándose así en uno de los cimientos de la felicidad en las y los quisqueyanos. En ese aspecto, este trabajo tratará de relacionar nuestra música con aquello que Benedetto Croce considera la ciencia de la expresión, y Kant, un ejemplar donde se comparten y reúnen todas las ideas subjetivas…la éstetica.

     Para Kant, la estética forma parte de esas necesidades subjetivas manifestadas con objetividad y que sirven de guía para un colectivo. Dicho elemento, también debía ser una experiencia que tenga un común en lo universal.

     ¿Qué tiene que ver eso con la música? Bien, te explico. Nuestros taínos relataban (necesidad subjetiva) las historias que debían ser recordadas en tiempos posteriores (guía y acción objetiva) ¿Cómo lo hacían? A través de cantos y ritmos con una especie de tambor hecho de un madero hueco, donde  había un guía que decía una especie de coro, que a su vez, era contestado por los demás participantes (común en lo universal).

     Pienso que Kant no se equivocó. Ese común en lo universal, en este caso la música, se ha mantenido vigente durante siglos, y en algunos casos, con la misma estética. Veamos el siguiente ejemplo:

Yo soy Ogum-Balendyó, y vengo de los olivos 
a darle la mano al enfermo y a lenvantar los caidos… 

Ay, yo soy Ogum (guía)
 [Balendyó] (respuesta)

y vengo de allá (guía)
 [Balendyó] (respuesta)

     ¿Les suena parecido? Esta letra es la introducción a Ritmo de palos del cantautor Kinito Mendez. Los palos son un ritmo donde se alaban distintas deidades, o luases, de los 21 misterios. Los orígenes de esta práctica se remontan la época de la colonización. Los españoles querían “cristianizar” a los africanos que habían traído, negándoles hacer todo ritual en honor a sus dioses y diosas, y dándoles cuadros de santos cristianos para que les rezaran. No les quedaba de otra, y ante ello, rendían culto a las imágenes cristianas pero atendiendo al significado de cada lua. Por ejemplo, a Santa Ana la relacionaban con Anaisa Pie, mientras que a San Elías lo veían como “El Barón del cementerio”. Y fue así que, de una forma sutil, comenzó el sincretismo (fusión) entre el catolicismo y los ritos religiosos africanos. Sincretismo que se mantiene hoy en día, al igual que la estética usada en ambos ritos (el areito y el vudú)…Al parecer Juan Luis Guerra sabe de lo que hablo y lo representa en su canción “A pedir su mano”.

Viene a pedir mi mano, viene (guía)
Vamo’ sonai unos palos pa’ que me quiera por siempre (respuesta)
Que su amor sea verdadero (respuesta)
pa’ que me quiera, ¡ay! (guía)
viene a pedir mi mano viene
vamo’sonai uno palo’ pa’ que me quiera por siempre
pa’ yo prendei’ mi lucero (respuesta)
viene a pedí mi mano viene (guía)

     La cantidad de canciones donde esta métrica de composición se mantiene en pie junto al sonido de un tambor detrás es inmensa, y también la podemos encontrar en la bachata o la salsa (ritmos caribeños ¿casualidad, no?).  De hecho, este mismo fenómeno se presenta en Venezuela donde, en la actualidad, las batallas de rap entre jóvenes tienen mucha popularidad, pero con la característica de que utilizan la misma estética que sus predecesores en las improvisaciones de coplas, muy diferentes a otros raperos de Latinoamérica. También lo podemos encontrar incluso el dembow. Si, en el dembow. Lo único es que en una sociedad donde se otorga más valor al individualismo, en las canciones, es el mismo guía que se responde debido a que no cuenta con el apoyo de más personas a su alrededor. Veamos…

Tengo el sonido de la lata (guía)
Es el sonido mami que te pone maniaca (respuesta)
Tengo el sonido de la lata (guía)
Ya sal del closet… (respuesta)

     Lo anterior, a pesar de tener diferentes historias, no solamente tiene la misma estética de las canciones que he señalado en este escrito, sino que también, posee el mismo fin… contar una historia para que conduzca la necesidad objetiva del colectivo. En este punto es donde las feministas quieren poner un alto debido al contenido (machista) con el que se continúa guiando a la población, cosa que veo imposible si no miran más allá de lo que a simple vista se ve, comenzando con sus batallas perdidas hacia la industria musical, quienes no venden contenido, sino sonidos de lata vuelto ritmos, lo cual explicaremos en el próximo análisis de No importa lo que cantes.

Y tú, ¿qué crees? ¿Has encontrado esta forma de componer en alguna canción latina? ¡Cuéntanos!

Referencias
Atalay, 2007; Santayana, 2006 en Soto, M. (2015). Ética y estética de los roles de género del INTEC. (Monográfico inédito), INTEC: Santo Domingo, Rep. Dominicana.
Giovanni, C. (2009). Apuntes sobre el origen y práctica del vudú dominicano. Recuperado de: http://lapasioncultural.blogspot.com/2009/08/contexto-del-vudu-dominicano.html


S.a. (2011). El areíto. En Historia del nuevo mundo. Recuperado de: http://www.historiadelnuevomundo.com/index.php/2011/11/los-areitos/


No importa lo que cantes: El ritmo como base de la felicidad

by May 03, 2015

     Tiempo atrás, tuve la oportunidad de asistir a un evento en la XVIII Feria del Libro. La conferencia se titulaba: “La palabra en la música”. Poner palabra y música en la misma oración hizo que, más rápido que inmediatamente, fuera al Teatro Nacional para ver de qué se trataba.

     La charla, a cargo de las y los expositores fue magnifica, aunque algo me llamó mucho la atención. En un momento se instaló la pregunta de si la música hace a la letra, o es la letra quien hace la música. Para el investigador Eddy Sánchez, “la obra de Prud’ Homme (las letras del himno dominicano) no fuese tan conocida sin la música de José Reyes”. Puede que sea cierto, aunque no me gusta entrar en debates dicotómicos, pues considero que con tantos colores, debatir sobre si algo es blanco o negro sería perder mi tiempo. Por eso, quiero ir un poco más lejos del 1844, y tocar otro tema en relación a la palabra y la música con nuestro pasado y, de esa forma, entender una parte de un estado emocional tan presente en las y los dominicanos, la felicidad.

     En la actualidad podemos ver cómo hay un sinfín de “formulas” (libros de autoayuda) para buscar ese “tesoro” tan anhelado y envidiado.  Hay quienes creen que se trata de disminuir el dolor y aumentar el placer. Otros, consideran que se obtiene alejado de todo bien material. Puede que ambos estén en lo cierto. Si le preguntamos a la Psicología positiva, una corriente cuyo objeto principal de estudio es la felicidad, nos dirá que debemos tener en cuenta ambas cosasbienestar y sufrimiento- porque tanto lo malo como lo bueno es relevante existiendo un equilibrio entre ambas partes, y es tanto así, que ese equilibrio logrado trae consigo beneficios psicológicos, sociales y comunitarios. En esta parte, quizás, me preguntes ¿Cómo puedo ser feliz?   

     Según Martin Seligman, co-fundador de la psicología positiva, existen tres caminos a seguir: el primero, es tener la mayor cantidad de momentos felices a través de lo que él denomina saboreo, junto a una atención plena de esas emociones positivas en el presente, las cuales vamos a desarrollar si miramos al pasado con gratitud y perdón, haciendo uso del optimismo y la esperanza para el futuro. El segundo camino, es mediante un momento de flow, y no me refiero a la palabra flow que tanto han desvirtuado, sino al “fluir” de la consciencia haciendo una actividad que nos guste, dejando el miedo al ridículo a un lado. Por último, el tercero de estos caminos hacia la felicidad consiste en desarrollar nuestras fortalezas y virtudes al servicio de las demás personas.

Cada uno de estos tres caminos es propio del sentir colectivo del pueblo dominicano. Un pueblo al que le gusta gozar, aunque todavía no tiene idea de cómo perdonar ciertos errores de su pasado (1er camino); quienes usan la creatividad para ganarse el sustento de cada día, disfrutando lo que hacen, y sin pensar que sea vergonzoso (2do camino) y; personas que, sin lugar a dudas -porque estas no caben en las guaguas públicas- manifiestan ese calor humano a través de su solidaridad (3er camino), aunque existan quienes digan que lo único que creamos fue la tambora, y se usa golpeándola.

     Por lo último, a quienes sustentan este pensamiento, y a cualquier otro con intenciones eurocéntricas, debo decirles que los instrumentos de percusión son otra de las piezas claves en la felicidad de las y los dominicanos. Me explico. Antes de la colonización, nuestros taínos celebraban “el areito”, una ceremonia que era alusiva a alguna victoria, regocijo grupal o casamiento del cacique. En este rito, se bailaba y cantaba. Algunas veces, con una música emitida por una especie de tambor hecho con un madero hueco. Sus cantos, buscaban plasmar sus historias para que no fueran olvidadas por las generaciones siguientes mediante un guía que decía una frase, y esta era contestada por las demás personas a coro. Esta forma de hacer música ha ido evolucionando desde aquella época hasta la actualidad, ese será otro tema de estudio, pero por ahora, nuestro interés radica en la pureza del sonido, la melodía y tempo (velocidad). Tres características del sonido que, bien combinadas, evocan la felicidad de quien los perciba. Los músicos de la Región Cibao saben de qué hablo.

     Para el maestro Crispín Fernández (saxofonista), “nunca llegarás a ver a un músico del Cibao triste”… ¿Por qué pasa esto? ¿Qué tiene que ver la música con que los dominicanos sean felices? Bien, les pondré el mismo ejemplo que me comentó una vez Crispín. Si escuchamos la canción “Se murió Martín” (lo mismo pasa con Siña juanica y muchísimas canciones más) nos daremos cuenta de que relata una historia muy triste, pero aun así, las personas bailan ese merengue alegremente ¿Acaso las personas son sordas? No lo creo, y de ser así, otra cosa sería. Analicemos dos versiones de dicha canción para encontrar la diferencia.




     Escuchemos los acordes. En la música, es muy común escuchar que acordes menores son para la tristeza (aunque una gran amiga me dijo que sugieren intimidad o emotividad), y acordes mayores para la alegría. Analicemos la estructura de la introducción de ambas versiones. En la de Jhonny Ventura, están los acordes Sol menor, Do menor y Si bemol mayor (dos menores y un mayor), mientras que en la de Pavel Nuñez están los acordes Si bemol mayor, Do mayor, Sol menor, Do mayor y Sol menor, es decir, tres acordes mayores y dos menores. Entonces, viendo que tienen la misma letra y están compuestos tanto por acordes mayores como por acordes menores ¿Dónde es que está la diferencia? ¿!Por qué una me invita a bailar y la otra a reflexionar sobre lo que le pasó a Martín!? Si bien la personalidad de ambos cantantes influye, para mí, la respuesta está en el tempo. Mientras que la balada pop no cuenta con dicha fuerza y velocidad, enfocándose en la intimidad de sus notas; el merengue va un poco más acelerado, evocando la fuerza del tambor en el fondo…Tambor que, desde la época de nuestros taínos ha estado presente para agruparnos y transmitir historias, viviendo el presente en un momento de flow donde nuestra atención plena está solo enfocada a nuestro bienestar y felicidad, razones por las cuales, según el mismo Crispín, el merengue no ha muerto –y tampoco creo que muera - aunque ese tema lo explicaremos en la segunda parte de “No importa lo que cantes” , donde abordaremos con más detalle la evolución de nuestra música.

Referencias
Gracia, E. (2013). Panorámica actual de la psicología positiva. Trabajo de fin de grado, UOC. Recuperado de  http://openaccess.uoc.edu/webapps/o2/bitstream/10609/24027/6/egracianaTFG0613memoria.pdf
Park, N., Peterson, C., & Sun, J. (2013). La Psicología Positiva: Investigación y aplicación. Terapia psicológica, 31 (1), 11-19. Recuperado de:   http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=78525710002
Vázquez, C. Hervás, G, Rahona, J & Gómez, D, 2009. Bienestar psicológico y salud: Aportaciones desde la Psicología Positiva. Anuario de Psicologia Clinica y de la Salud, 5, 15-28. Recuperado de http://institucional.us.es/apcs/doc/APCS_5_esp_15-28.pdf
S.a. (2011). El areíto. En Historia del nuevo mundo. Recuperado de: http://www.historiadelnuevomundo.com/index.php/2011/11/los-areitos/
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